

En enero se confirmó la inflación anual de 2025 en 5,10%, muy cerca del promedio de expectativas (5,14%), pero el dato mostró una desinflación limitada: solo 10 pbs por debajo de 2024, pese a que el Banco de la República mantuvo tasas estables gran parte del año. Las presiones provinieron de servicios (5,93%), con aumentos en Restaurantes y Hoteles (7,91%), Educación (7,36%) y Salud (7,20%). Con este resultado y el alza del salario mínimo para 2026, la encuesta de analistas del BanRep elevó la inflación promedio esperada para 2026 a 6,4% (desde 4,6%), en línea con implícitas cercanas a 6%, y ajustó la senda de política: de prever estabilidad pasó a una mediana de alzas hasta 11,25% al cierre de 2026, con recortes desde 2027. En la primera decisión del año, la Junta (4-2-1) sorprendió con un aumento de 100 pbs a 10,25%, citando el repunte de expectativas, la fortaleza de la demanda interna y un mayor déficit de cuenta corriente por importaciones.
En finanzas públicas, enero registró la mayor emisión de bonos globales de Colombia (≈USD 5.000 millones), como parte del plan de financiamiento de 2026 junto con la emisión privada con PIMCO en diciembre de 2025. El Ministerio de Hacienda también hizo compras spot de dólares tras anunciar que no habría más monetizaciones en el primer semestre, para preservar caja en moneda extranjera y cubrir obligaciones externas. En lo regulatorio, el 29 de enero la Corte Constitucional suspendió el decreto de emergencia económica, relevante para cerrar el faltante de recursos tras la caída de la ley de financiamiento: se recaudaron COP 1,65 billones, pero un eventual fallo de inexequibilidad podría implicar efectos retroactivos y devolución. Además, se publicó el borrador de decreto para repatriar COP 125 billones de pensiones invertidas en el exterior; aunque el plazo fue mejor de lo esperado, persisten dudas sobre destino, operación, límites y el impacto para afiliados por rentabilidad y diversificación, con comentarios hasta el 4 de febrero.

En EE. UU., el cierre de 2025 mostró señales de enfriamiento ordenado: en diciembre el empleo registró una creación de ~50 mil nóminas no agrícolas (con revisiones a la baja), la tasa de desempleo bajó a 4,4% y los salarios se mantuvieron firmes (0,3% m/m; 3,8% a/a). La desinflación continuó, aunque condicionada por rubros “pegajosos”: el IPC subyacente avanzó 0,2% m/m y 2,6% a/a (por debajo de lo esperado), mientras el IPC total se ubicó en 2,7% a/a (0,3% m/m), con shelter liderando la persistencia. En actividad, el PIB real del 3T fue revisado al alza a 4,4% anualizado, apoyado por exportaciones e inversión; el consumo siguió sólido (3,5%), aunque la demanda subyacente se moderó a 2,9%. En política monetaria, el FOMC pausó los recortes y mantuvo la tasa en 3,5%–3,75%, reforzando un balance de riesgos más equilibrado y una estrategia dependiente de datos. Al final del mes, Trump nominó a Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed, sujeto a confirmación del Senado.
En geopolítica, destacó la “Operación Resolución Absoluta” de EE. UU. en Caracas, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores; tras ello, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada y mostró disposición a negociar con Washington. Trump condicionó el cese de hostilidades a un nuevo acuerdo energético con control estadounidense sobre la industria petrolera venezolana, mientras OFAC emitió licencias para que entidades de EE. UU. retomen la comercialización de crudo. En Europa, se intensificó la disputa por Groenlandia: Trump amenazó con aranceles del 25% a la UE y no descartó el uso de la fuerza, pero luego moderó el tono en Davos y anunció un “acuerdo marco” de defensa y acceso a recursos, sin anexión inmediata; Dinamarca y Groenlandia rechazaron cualquier transferencia de soberanía. En Asia, China cerró 2025 con un superávit récord cercano a US$1,2 billones, sostenido por la reorientación de exportaciones fuera de EE. UU., elevando el riesgo de tensiones comerciales en 2026. En FX, el yen se fortaleció y el dolar se debilitó al final del mes ante rumores de “rate checks" por parte de la Fed de NY, y la posibilidad de coordinación en intervención del yen.
